11 de abril de 2012

Pasta fresca con vinagreta de avellanas
















ingredientes
Avellanas
Trufa
Orégano
Aceite
Vinagre de Módena
Pasta fresca
Setas
Ajos
Queso Ricota

elaboración
Cocemos la pasta, y la rehogamos junto con los ajos y las setas. Fuera ya del fuego, añadimos el queso cortado a daditos. Con el resto de los ingredientes hacemos una vinagreta, con la que salseamos la pasta, aún en caliente.
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Asado de cerdo en costra
















ingredientes
1 kg de costillas de cerdo, con su panceta
1 l. de caldo
Manteca
Sal y pimienta

elaboración 
Hacemos unas incisiones en forma de rombo a la pieza de carne, la untamos bien por todas partes con manteca y salpimentamos. La colocamos en una fuente de horno y vertemos el caldo por los lados, no por encima, hasta cubrir.
Se hornea a 200º durante una hora y veinte minutos.
Se puede acompañar con tomate a la provenzal y una mostaza con miel desleída.
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Fresas, tejas de chocolate y helado de mango











ingredientes
Para la teja 300 g de mantequilla
200 g de azúcar
40 g de harina
40 g de cacao
4 claras

Para el helado de mango 2 mangos maduros
1 bote pequeño de leche condensada
La misma cantidad de nata 

Fresas

elaboración
Tejas de chocolate
Mezclamos la mantequilla a punto de pomada con el azúcar. Añadimos el harina y el cacao y vamos incorporando las claras de una en una.
En un papel de horno, ponemos montoncitos, que aplastamos en redondo con el dorso de la cuchara. Horneamos a 180º durante siete u ocho minutos.
Si queremos que tomen forma de teja, las ponemos en caliente sobre una superficie curva y dejamos enfriar.

Helado
Trituramos el mango y lo mezclamos con la leche condensada y la nata líquida. Llevamos la mezcla resultante a una heladera o al congelador. En el segundo caso, batiremos el helado de vez en cuando para evitar la formación de cristales (hay que batir, al menos, tres veces)

Montamos el postre colocando las fresas, el helado y la teja de forma atractiva. No se trata de mezclarlo.
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9 de abril de 2012


EPROGRAMA 2º TRIMESTRE 2012E

01  11, 12 y 13 ABR                                 

·        Pasta fresca con vinagreta de avellanas

·        Asado de cerdo en costra

·        Fresas, teja de chocolate y helado de mango


02  18, 19 y 20 ABR

·        Piquillo relleno de ahumados con ensalada de espinacas

·        Picantón a la mantequilla de romero

·        Magdalenas


03  25, 26 Y 27 ABR

·        Pastelines de gazpacho

·        Pulpo asado

·        Brigadeiros


04  9, 10 y 11  MAY

·        Alcachofas de conserva rellenas

·        Pescadilla con cacahuetes

·        Pan de plátano


05  16, 17 y 18 MAY

·        Lasaña de acelgas

·        Clafoutí de vieiras

·        Mosaico


06  23, 24 y 25 MAY

·        Aspìc de macedonia

·        Dorada a mi manera

·        Negritos de chocolate y café


07  30 y 31 MAY, 1 JUN

·        Tartar de fuet y queso

·        Conejo al estragón

·        Bizcocho de nueces y miel


08  6, 7 y 8 de JUN

·        Croqueta de chorizo ahumado

·        Crumble de cordero

·        Tarta fácil de manzana


09  13, 14 y 15 de JUN

·        Ensalada de alubias y perdiz

·        Terrina de atún

·        Panyperas


10  20, 21 y 22 JUN

·        Judías verdes, bacon y micuit

·        Huevo frito “Santa Rita”

·        Biscotes con chocolate

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Noticias de Lisboa


Otra vez me he ido a Lisboa. Ya sabéis mi querencia: todos los años hago una visita a nuestros vecinos lusos. La ciudad sigue maravillosa. Ni la burbuja, ni la crisis pueden con ella. Eso sí, como se descuiden se va a quedar vacía: cada vez son más las casas desocupadas, que delatan ventanas y balcones tapiados. Las que se ven en la foto están en una zona que casi podríamos llamar la milla de oro.De todas maneras, siguen abriendo nuevos locales. Uno de los que me ha llamado la atención es el Starbucks que han instalado en los bajos de estación de Rossio, ese curioso edificio neomanuelino que está al comienzo de la Avenida da Liberdade. No termino de entender como se puede poner un sitio de café caro y no muy bueno en una ciudad donde, por cincuenta céntimos, se puede tomar uno de los mejores cafés del mundo. O están locos los de Starbucks o los lisboetas que entren allí a tomar su bica. Francisco Miranda, en su utilísimo blog donde cuenta “todo sobre viajes a Portugal”, decía que, en Lisboa, quien ponga un “Starbucks lo lleva claro, sería como poner un McDonalds en Guijuelo”. Si tiene razón, que se vayan preparando en Guijuelo.
Yo, estos días, he tomado café en no se cuantos sitios. Ese café que en Lisboa (Ojo, sólo en Lisboa) piden como “bica”: corto, amargo, fuerte… muy intenso de sabor. O el llamado “galao”, café con leche que he acompañado de tostadas con matequilla salada, en el desayuno, o con pasteis de nata (los pasteles de Belem son los mejores) a media tarde.
También he comido muy bien en sitios humildes, donde siempre es una garantía pedir platos de pescado o bacalao, y en sitios de más enjundia.
Vistas desde el comedor de Tagide
Tengo que volver por Tagide, un restaurante del Chiado, de excelente cocina, precios razonables, decoración exquisita y unas vistas sobre los tejados de Lisboa y el estuario del Tajo que me quedaría mirando hasta que me echaran para cerrar.
Como siempre he ido a la “Feria da Ladra”, el rastro que los martes y sábados se monta en las placitas que bajan escalonadas hacia el Tajo desde el monasterio de S. Vicente da Fora. Sigue siendo encantador y los precios, aunque suben cuando oyen hablar español, son mucho más asequibles que los que se gastan en el Rastro de Madrid.
Y también, como ya os he contado otras veces, hice la visita inexcusable a la tienda de Braz&Braz. Hace año y medio dejaron el local original, a la espalda de la Praça de Figueira, y se mudaron a uno nuevo, muy cercano. Y ya no es lo mismo. Parece como si en el camino se hubieran dejado todo el encanto de aquella tienda tradicional donde podías encontrar todos esos chismes de cocina clásicos que ya no se ven en ningún otro sitio. Ahora todo es previsible y lo que allí encuentras lo puedes ver en muchos otros sitios.
Para compensar, cuando volvía para España, encontré, en Vilafranca de Xira, a media hora de Lisboa, un enorme almacén de la casa Pollux, donde venden todo lo que se pueda imaginar para la mesa y la cocina. Incluso tienen un out let. Afortunadamente para mi bolsillo, cuando llegué quedaba un cuarto de hora para cerrar y no tuve tiempo para casi nada.
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22 de marzo de 2012

Ya podéis apuntaros para el próximo trimestre

En recepción del CC Los Pinos podéis recoger los impresos para hacer el pago de la inscripción en el banco, donde os darán un resguarado que debéis entregar, a su vez, en recepción.

Se mantienen los horarios del trimestre que acaba de terminar.

COMENZAMOS A LA VUELTA DE LA SEMANA SANTA

15 de marzo de 2012

Scones















Este jueves, María ha venido a la clase de la tarde y nos ha enseñado a hacer "scones". María, es hija de nuestra compañera Mª Carmen y vive en Dublín desde hace tiempo, lo que le concede una cierta autoridad en el arte de elaborar esos bollitos que acompañan tradicionalmente al británico té de las cinco. Además, junto con su hermana, que vive en Barcelona,  lleva un estupendo blog de cocina dedicado casi exclusivamente a los dulces, lo que aún le confiere un grado más en esto de los "scones".
Su receta es esta:
ingredientes
(10 o 12 unidades)

500g harina
28g levadura
pizca sal
125g margarina o mantequilla
150g azucar
150g uvas pasas o cualquier otro relleno como perlas de chocolate, frambuesas, arándanos, o simplemente ralladura de naranja…
225ml leche

elaboración
Tamiza los ingredientes secos en un bol. Restriega la mantequilla en esa mezcla hasta obtener la textura de pan rallado.
Anade el azúcar y el relleno deseado. Anade la leche, mezcla muy bien hasta obtener una masa homogénea y no pegajosa.
Con la ayuda de un rodillo estira la masa hasta que tenga 2-2,5cm de grosor, corta con un cortador de galletas redondo (o con un vaso o cualquier cosa que tenga forma redonda).
Pinta con un poco de leche y hornea a 175g durante 20-30 min, hasta que al insertar una aguja en el centro salga limpia.
Servir con mantequilla, mermelada o nata montada
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14 de marzo de 2012

Buñuelos de bacalao
















ingredientes
250 g de bacalao desalado y desmenuzado
Ajo
Perejil
Aceite para freír

Pasta choux
160 g de harina
250 ml de agua (o 125 ml de leche y 125 ml de agua)
4 huevos
1 c.c. de sal
100 g de mantequilla

elaboración
En un cazo ponemos el agua (si se quiere se puede usar el agua de cocer las pieles y las espinas del bacalao), la leche, la sal y la mantequilla. Cuando comienza a hervir, lo retiramos del fuego y añadimos la harina de golpe. Trabajamos la masa con una cuchara de madera, acercándola al calor para que se seque (la masa). La dejamos templar y vamos incorporando los huevos de uno en uno. La masa se disgrega, pero con el trabajo vuelve a ligarse.
Picamos el bacalao, el ajo y el perejil y lo echamos todo en la masa.
Calentamos el aceite en una sartén profunda y vamos añadiendo pequeñas porciones de masa que cogeremos con una cucharilla. Los buñuelos conviene comerlos recién hechos.

Garbanzos con chocos
















ingredientes
800 g de chocos (sepia)
½ kg de garbanzos
½ cabeza de ajos
1 cebolla
4 tomates maduros
Azafrán
Perejil
Laurel
Aceite

elaboración
Remojamos los garbanzos el día de la víspera. Los cocemos con los ajos enteros, sin pelar, y el laurel. Cocemos hasta que los garbanzos estén tiernos (lo más recomendable, a no ser que se disponga de tiempo, es utilizar la olla a presión)
Pelamos los ajos y los mojamos en un mortero con azafrán y perejil. Rehogamos la cebolla y el tomate. Salteamos los chocos bien secos y troceados en otra sartén. Unimos los garbanzos con parte del caldo, los chocos, el sofrito y la picada del mortero. Dejamos cocer todo junto unos 15 minutos. Si queremos hacer el plato más “cuaresmal” podemos añadir unas espinacas salteadas.
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Minitorrijas de crema
















ingredientes
Crema pastelera
½ litro de leche
150 g de azúcar
1 huevo
45 g de maicena
Limón y naranja
Huevo para rebozar
8 rebanadas de pan de molde, sin corteza
½ litro de leche entera
4 c.s. de azúcar
Limón
Canela en rama
Aceite
Azúcar y canela en polvo para rebozar..

elaboración
Hacemos una crema mezclando los ingredientes y calentando suavemente hasta que espese. Reservamos en una manga pastelera.
Cocemos la leche con azúcar, canela y limón. Estiramos el pan de molde con el rodillo y hacemos 16 rectangulitos.
Pasamos cada trozo de pan por la leche hervida y rellenamos en una mitad con la crema. Cerramos el pan doblando una mitad sobre la otra, de manera que el rectángulo se convierta en un cuadrado con la crema dentro.
Pasamos cada porción por huevo batido y freímos en abundante aceite caliente.
En un plato ponemos azúcar y canela y rebozamos las minitorrijas.
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12 de marzo de 2012

Diseño Gourmet

Vinos del Condado (Huelva)
















Esta semana, estuve en el Salón del Gourmet, una feria de alimentos y bebidas de calidad que puede terminar muriendo de éxito. Cada vez son más las empresas del sector de alimentación que presentan sus productos en este salón, cuya evolución puede ser una muestra muy clara de lo que ha cambiado la alimentación en este país. Recuerdo la primera vez que fui al Salón, en una de las primeras convocatorias. Apenas había un centenar de expositores y los visitantes tampoco éramos muchos, con lo que tenías ocasión de probar casi todo, e incluso echar una parrafada con los voluntariosos empresarios que ofrecían sus productos. Ahora, más de mil marcas, las que pugnan por llamar la atención del visitante que termina abrumado y un poco confuso. A diferencia de otros años, en los que encontré muchos productos novedosos, esta vez el Salón del Gourmet me ha parecido un monográfico de Vinos, Aceites, y Quesos. O al menos esa es la sensación que saqué después de pasar allí una mañana entera.
Vino de Rueda
Eso sí, se mantiene la línea de la calidad y el glamour: la exquisitez con que se presentan vinos, aceites o conservas. Todo son envases de diseño, botellas que parecen frascos de perfume, estuches que atraen por su belleza, etiquetas de vino que son obras de arte. El negro, el color que más se identifica con la elegancia, está por todas partes compitiendo con el rojo: la pasión.
Por fin, nuestros productores se han dado cuenta de que un producto que pretende ser reconocido como exquisito (gourmet), debe empezar a atraer desde el envoltorio. Podemos tener el mejor vino, pero muchos no llegarán ni a catarlo si la botella del competidor les atrae primero.
Aceite de oliva gallego
Alguien dijo, a propósito del aceite, que nuestro problema era que vendíamos el mejor en “botellas de lejía”, mientras que los italianos ofrecían un producto de menos calidad (“lejía”) en frascos de perfume y, como es lógico, se llevaban el gato al agua. Esta situación ha cambiado radicalmente y todo el mundo se esfuerza en mejorar la exquisitez de sus productos, no sólo en cuanto al gusto, sino también en la presentación. Y esto empieza a dar sus frutos. Por seguir hablando del aceite: hay noticias de que las marcas españolas le están comiendo rápidamente el terreno a las italianas en un mercado tan importante como el de EEUU, que creían de su propiedad. Y en China son las primeras, aunque todavía son los italianos los que cada año se llevan una tercera parte de nuestras exportaciones en graneles que, en parte, venderán en bellos envases etiquetados con sus marcas.
En todo caso, las estadísticas de comercio dicen que los alimentos españoles de calidad se mueven cada vez con más fuerza en el difícil y competitivo mundo de los mercados internacionales. Por ejemplo, el año pasado, las exportaciones de vino de La Mancha embotellado, han crecido un 30%, mientras que las de graneles se estancaban. Y en cinco años, las exportaciones de aceite de oliva se han incrementado nada menos que un 60%. No está escrito que los españoles, si cuidamos nuestros productos como debemos, no podamos exportar como el que más.
Quesos extremeños
Lo que no me explico es cómo esa tendencia a buscar que los alimentos entren por los ojos antes que por la boca, no se ha producido en los quesos. Hay algunos que se venden en estuches muy elegantes y de bello diseño, pero son la excepción. La mayoría siguen con esas etiquetas clásicas, de rancio diseño y letras góticas que no trasmiten nada. Tenemos unos quesos excelentes, pero jamás he visto ninguno en las grandes tiendas de alimentación de París o Londres.
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6 de marzo de 2012

Quiche de calabaza y gorgónzola
















ingredientes
Masa
100 g de harina
75 g de avena
40 g de aceite
60 g de leche
1 huevo
Una pizca de sal 

Relleno
400 g de calabaza
400 g de espinacas
2 huevos+1 yema
300 ml de nata
50 g de parmesano
100 g de gorgonzola
Sal y pimienta

elaboración
Mezclamos los ingredientes de la masa y, ayudándonos con una cuchara, los ponemos en un molde forrado con papel de horno.
Cortamos la calabaza en rodajas gruesas y horneamos durante 30 minutos a 190º.
Salteamos las espinacas.
Horneamos el molde con la masa de avena hasta que coja color. (Unos 15 minutos a 190º..
Repartimos la calabaza troceada, las espinacas y los quesos sobre la base de la quiche. Batimos los huevos con la nata, sal y pimienta y los vertemos encima.
Horneamos a 200º durante unos 20 o 30 minutos.
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Calamares rellenos a la salsa de cebolla


















ingredientes
1 kg de calamares
4 cebolletas
2 huevos duros
100 g de bacon
Aceite
Perejil
Pedro Ximénez
 
elaboración
Limpiamos bien los calamares, separando los tentáculos cortándolos por encima de la cabeza y las aletas. Quitamos las telillas que los recubre y los lavamos. Reservamos los cuerpos para rellenar y picamos los tentáculos y las aletas para el relleno.
Picamos la cebolleta menuda y la rehogamos junto al calamar picado y el bacon. Añadimos el huevo duro picado y el perejil y, con esta farsa, rellenamos los calamares, que hacemos a la plancha.
En la sartén donde los hemos hecho, añadimos un poco de aceite, un poco del tallo verde de las cebolletas, picado, y un buen chorro de Pedro Ximénez. Con esta salsa, salseamos nuestros calamares, que los tenemos en el plato.
(se puede hacer también con chipirones)
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Herraduras de chocolate

















ingredientes
Masa
250 g de harina
125 g de margarina
100 g de azúcar glas
1 huevo
½ cc levadura
 
Para el chocolate
100 g de chocolate
25 g de azúcar
25 g de agua

(Necesitaremos un molde cortapastas de Tescoma)

elaboración
Mezclamos los ingredientes de la masa y dejamos que esta repose en la nevera al menos durante dos horas. 
La estiramos y cortamos nuestras herraduras con el utensilio de Tescoma.Horneamos a 180º durante unos 10 minutos.
Hacemos un almíbar con el azúcar y el agua y, derretimos el chocolate en él.
Vamos bañando las patitas de las herraduras en el chocolate y las dejamos sobre un papel de horno hasta que enfríe..
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5 de marzo de 2012

Torrijas

“Tan jugosa como un budín de buen pan, casi tan rica como un flan, tan crujiente como un churro”. Lo leí en The New York Times. Habla de la torrija y no es una mala definición. Eso sí, el articulista no parece saber que se trata de un dulce ligado a la Semana Santa. Insisto en eso de Semana Santa, porque, al menos cuando yo era pequeña, la torrija sólo se tomaba en esos días, que entonces eran de oración, recogimiento y ayuno. Más concretamente en los más señalados de la semana: jueves, viernes y sábado santos. Incluso hay quien dice que eran exclusivas del Jueves Santo, ya que el viernes era día de ayuno. Ahora se toma durante toda la Cuaresma o incluso todo el año, quizá porque tenemos una concepción distinta del calendario, esa concepción que enciende las luces de Navidad a mediados de noviembre o que da por iniciada la primavera cuando lo dicen en la tele los anuncios de El Corte Inglés.
Por qué se tomaban sólo en estas fechas y no durante todo el año no deja de ser un misterio. Al fin y al cabo, las torrijas son un aprovechamiento genial del pan que se empieza a poner duro y eso puede ocurrir cualquier día. En tiempos de menos abundancia o, para decirlo claro, de hambrunas, a nadie se le pasaba por la cabeza que el pan sobrante se pudiera tirar. Había mucha necesidad y de la necesidad se hizo virtud. No sólo en España. La torrija, el pan empapado en leche. endulzada y aromatizada y después frito, existe en casi todas las cocinas occidentales. En Francia, es muy popular el "pain perdu", que los ingleses llaman “french toast” o, en Centroamérica, “tostadas francesas”. En otros países como Cuba y Argentina, se les llama torrejas, una palabra que seguramente llegó de España ya que en Galicia y la Rioja también las denominan así. En Portugal y Brasil se les llama "rabanadas” y son un dulce típico de la Nochebuena. En Alemania reciben el nombre de “arme ritter” (caballeros pobres) y en Inglaterra “poor knights of Windsor” (pobres caballeros de Windsor). Al parecer, en el siglo XIV, tanto en Alemania como en Inglaterra, muchos caballeros estaban tan arruinados que lo único que podían llevar a sus mesas era pan.
Casi de esa época, segunda mitad del siglo XV, es la primera mención escrita de la torrija en español. La hizo Juan de la Encina, un músico y autor teatral que se movía por la corte de los Reyes Católicos. “Miel y muchos huevos para hazer torrejas”, dice en una de sus obras.
Al parecer, la torrija tuvo su mayor esplendor en el siglo XIX. Según Antonio Díaz Cañabate, las mejores eran las de la Taberna de Antonio Sánchez, la más antigua de las que siguen funcionando en Madrid. Tenían tal fama que llegaron a venderse más de dos mil diarias. Dos mujeres se dedicaban exclusivamente a cortar las rebanadas para hacerlas.
Y la afición parece que no ha decaído. El gremio de pasteleros de Madrid dice que, esta Semana Santa, elaborarán entre cuatro y cinco millones de torrijas. Muchas me parecen. Sobre todo, porque la mitad de los madrileños se habrán ido a la playa esos días.
Yo soy partidaria de hacer las torrijas en casa, Cada una a su manera. Con pan del día o de la víspera; quizás con canela; emborrachadas de leche o de vino, espolvoreadas con azúcar, o miel, o nada…
No me terminan de convencer las que venden. Pero si no os animáis a montar un zafarrancho en la cocina, podéis comprarlas en un sitio tan castizo como “La casa de las Torrijas” a un paso de la Puerta del Sol. O en Sylkar, donde dicen que hacen las mejores torrijas de Madrid. Dicen que también las mejores tortillas.
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Aviso

No sé qué pasa, pero hay dificultades para publicar comentarios. Creo que se deben a problemas técnicos que no se producen en todos los ordenadores. De hecho, desde alguno sí se han podido publicar. Pero desde otros, no.
Como la técnica no es lo mio, estoy tratando de que alguno de los´más jovenes de la familia, esos que parece que han nacido con un chip en la cabeza, de con el problema y lo solucione.
Mientras lo consigo, no podré contestar a vuestros comentarios. Espero que me sabréis disculpar.
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29 de febrero de 2012

Crema de coliflor
















ingredientes
Para el caldo de ave
(para 2 litros de caldo)
½ gallina
2 puerros
2 zanahorias
1 nabo
1 rama de apio

Para la crema
½ coliflor
2 patatas

elaboración
Ponemos la gallina en la olla a presión con las verduras. Cocemos, colamos y reservamos el caldo resultante, que habremos desgrasado (al enfriar la grasa se solidifica en la superficie y es más fácil de retirar).
Cocemos la coliflor y la patata en abundante agua salada. Escurrimos.
Trituramos la coliflor y la patata con parte del caldo de ave. Emulsionamos bien hasta conseguir la textura deseada.  
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Manitas de cerdo al Pedro Ximénez



















ingredientes2 manitas de cerdo
Laurel
Pimienta
1 cebolla
125 ml de PX
Aceite

elaboraciónCocemos las manitas (45 minutos en olla a presión) con laurel, sal y pimienta, hasta que estén tiernas. Las deshuesamos picando muy menuda la carne que es muy gelatinosa.
Rehogamos la cebolla en un poco de aceite y, junto a ella, rehogamos las manitas picadas. Añadimos el PX y reducimos casi a seco.
 En el tazón de consomé ponemos el sofrito y, con una jarra, vertemos sobre él la crema de coliflor caliente.
(Aunque las manitas tiendan a aglutinarse, al verter el líquido caliente, se separan)
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Enrolladitos de yema



















ingredientes
11 yemas
1 huevo

Para el almíbar500 g de azúcar
300 g de agua
Naranja
Canela
40 g de licor naranja

elaboración
En un cuenco, batimos las yemas con el huevo y colamos. Lo vertemos en una fuente grande de horno que habremos untado con mantequilla y espolvoreado generosamente con azúcar.
Horneamos a unos 250º durante dos o tres minutos.
Cortamos en rectángulos que enrollamos y ponemos en otra fuente más profunda.
Hacemos un almíbar con el azúcar, el agua, la cáscara de naranja y canela. Dejamos hervir durante 8 minutos, le añadimos el licor de naranja y vertemos sobre los rollitos.
Enfriamos en la nevera.
Podemos decorar con nata y guindas.
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28 de febrero de 2012

Pedro Ximénez, un vino muy especial

Hay quien dice que el Pedro Ximénez es algo más que un vino para acompañar los dulces en el postre: es un postre en sí mismo. No es ninguna exageración: una copa de este vino oscuro, denso y dulce como ninguno, puede ser el mejor colofón a una buena comida. No hace falta más.
El Pedro Ximénez es un vino singular ya desde la recolección. Cuando los vendimiadores cortan los racimos de la cepa, no los llevan a la bodega, sino que los ponen a secar al sol. Así pasa una semana, hasta que sus uvas, las enigmáticas uvas Pedro Ximénez, pierden agua y se convierten en pasas. Sólo después se procede al complicado proceso de estrujado y prensado, que no tiene igual en otros vinos: hasta cuatro veces se estrujan y prensan las uvas para sacarles el poco mosto que les queda. De cada cien kilos de Pedro Ximénez se consiguen 20 litros de vino. En los vinos normales, el Rioja, por ejemplo, con esa cantidad de uva se obtienen hasta 70 litros. Se trata por tanto de algo muy selecto y especial, como especial es todo lo que rodea a este vino.
Aunque una teoría poco fundada dice que fue un soldado de los Tercios de Flandes el que trajo el primer sarmiento de Alemania, la verdad es que nadie ha conseguido que las cepas de Pedro Ximénez arraiguen en otras zonas que no sean las soleadas comarcas del interior de Andalucía, básicamente en el marco Moriles-Montillas, al sur de Córdoba.
No es menos especial que de unas uvas blancas de piel delicadísima salga un vino que puede llegar a ser negro como el ébano. Su envejecimiento es un proceso que sólo los iniciados son capaces de llevar a cabo. Nada de ponerlo en una barrica durante unos meses. Para empezar, en este mundo del Pedro Ximénez, como ocurre con el Jerez o las manzanillas, las barricas se llaman botas y son el doble de grandes (500 litros) que las que se utilizan en las bodegas más convencionales. Y nuestro mosto, dulce y aromático como pocos, va pasando de unas botas a otras y mezclándose con vinos más antiguos, según un esquema que sólo el capataz (tampoco se llama enólogo) lleva en su cabeza después de años y años de experiencia.
En las bodegas del Pedro Ximénez como en las del marco de Jerez, el capataz, habitualmente un hombre con pocos estudios pero que ha echado los dientes en la bodega, es la pieza clave. Dicen que en Jerez, es más importante que el notario. Y es el capataz el que decide cuando se saca el vino al mercado, normalmente después de pasar unos cuantos años de trasiego por las botas en la penumbra de las bodegas de Montilla-Moriles o de Jerez.
Y hasta en eso es especial. El Pedro Ximénez, como los distintos vinos de Jerez, se vende en unas botellas oscuras con un diseño que no tiene ninguna otra en el mundo. Y ambos se beben también en unas copas exclusivas: los catavinos. A nadie se le ocurriría tomar uno de estos vinos en esas hermosas copas Riedel que tan bien van para los demás.
Enfría una botella de Pedro Ximénez, toma uno de esos catavinos, sírvete un poco (llenar la copa de algo tan exquisito sería indelicadeza) y degústalo junto a un buen postre dulce o un chocolate amargo. O sólo. Se sobra y se basta para culminar la mejor de las comidas. Toma una copita o dos, disfrutalas, y vuelve a meterlo en la nevera, porque el Pedro Ximénez, a diferencia de otros, no se estropea a los pocos días de abierto.
Aunque, a veces, se venda bajo marcas de apellido inglés (Osborne, Terry, Domecq, Garvey…) es, quizá, el más grande de los vinos españoles. Pero eso no quiere decir que sea caro. Lo hay muy bueno, a precios asequibles. Por eso, no tengáis miedo de usarlo para hacer esas reducciones de Pedro Ximénez que tan bien acompañan un foie, a un solomillo ibérico o a un helado. O en pasaros al vinagre balsámico que ahora se hace con este vino, mucho mejor que los de Módena de todo a cien que venden en nuestros supermercados.
Ahora lo escriben PX y parece una de esas abreviaturas intraducibles que se han inventado los jóvenes para que les quepan más palabras en un SMS. Pero se trata quizá del mejor vino dulce del mundo. Es el Pedro Ximénez.
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