13 de febrero de 2012

Pasta fresca
















En Italia, sobre todo en el Norte, lo habitual es tomar la pasta fresca, bien hecha en casa, bien comprada en multitud de obradores donde la hacen cada día, como se hace el pan. Aquí en España, eso de comprar fresca la pasta que vamos a comer cada día casi es imposible. No hay tradición ni demanda, y, por tanto, no hay apenas tiendas que la ofrezcan a sus clientes. No hay apenas, pero alguna hay. En Madrid, como es lógico en una capital tan grande, existen unas pocas.
La que más fama tiene es Il Pastaio, que está en la zona de Ríos Rosas y además tiene un puesto en el Mercado de San Miguel. La pasta fresca (dicen que elaboran hasta 60 variedades) es sólo una parte de su oferta, que se extiende a productos tan italianos como la trufa (en temporada), el parmesano o la panceta aromatizada con hierbas.
Otra buena dirección es Capperi Gourmet, una pequeña tienda de la calle Fernando VI, que comenzó vendiendo pasta fresca y ha ido extendiendo su oferta a los frutales aceites italianos, salsas, dulces, pastas (tiene muchísimas), trufas, etc. Me gusta su oferta de arroces: Carnaroli, Vialone nano, Baldo, Arborio... Es una tienda delicatessen y sus precios suben un poco. Son famosos sus gnocchi frescos, que, aunque no son una pasta, son facilísimos de cocinar y están riquísimos. El dueño, que atiende tras el mostrador, está siempre dispuesto a aconsejar, como lo está la joven que atiende en  Mangitalia, un local en la zona alta del abrrio de Argüelles, que, como su propio nombre indica, vende toda clase de productos italianos de comer. No es que haya una enorme variedad de pastas frescas, pero lo que si parece es que son del día: “Hoy he cocinado…” dice el cartel con que las anuncia su dueño. Se trata de una buena tienda de productos italianos, en la que cabe destacar la amplia oferta de vinos y aguardientes (grapas) de ese país.
Hay más tiendas italianas, pero con una oferta de productos menos perecederos que la pasta fresca, que como mucho puede conservarse en condiciones dos o tres días.
Una de las más selectas es Sinfonía Italiana, que ofrece sus exquisitos productos en un local anejo al restaurante del mismo nombre, cerca de la Iglesia de Jesús de Medinaceli. Allí se puede encontrar el vinagre de Módena de más de 100 euros y el Panettone de 40.
También tiene interés la Accademia del gusto, asociada, como su propio nombre indica, a una escuela de cocina italiana, en el barrio de Chamberí.
Merece la pena darse la vuelta por alguna de ellas, aunque sólo sea para descubrir la prodigiosa variedad de pastas (frescas o industriales) que son capaces de elaborar los italianos. O para comprobar que la cocina trasalpina va mucho más allá de la pasta y la pizza, por más que estas sean su estandarte más conocido. O para comprar pasta fresca, si es que no nos decidimos finalmente a hacerla en casa. Hay quien dice que la pasta del día es como la leche fresca, mientras que la industrial, la que nos venden en los supermercados, sería como la leche en polvo. Quizá exageren, pero merece la pena comprobarlo por nosotros mismos.

Il Pastaio
Rios Rosas 49
Madrid
metro Rios Rosas

Capperi Gourmet
Fernando VI 2
Madrid
metro  Alonso Martínez

Mangitalia
Galileo 86
Madrid
metro Islas Filipinas
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2 comentarios:

Lola dijo...

amo la pasta!!!!

Alvaro Muñoz dijo...

Buenas.

En mi barrio (Las Rosas) acaban de abrir una tienda de Pasta Fresca, que se llama "Pastafresca"; está en Travesía de Ronda nº4.
Ayer probé unos raviolis de morcilla con piñones que estaban riquísimos !!

Un saludo.