30 de noviembre de 2011

Solomillo a baja cocción


















ingredientes
Solomillo de ternera
Aceite de oliva

elaboración
En una plancha doramos los medallones de solomillo de forma que tomen un bonito color por fuera y queden por dentro al punto que se desee.
bolsa para cocinar al vapor
Los ponemos con aceite de oliva, en una bolsa de cocina al vapor (Albal, por ejemplo) o en una fuente de cristal, cubiertos también de aceite.
Esta preparación la podemos hacer unos días antes del momento en que vayamos a consumir los solomillos, ya que el aceite los conserva muy bien.
Cuando vayamos a consumirlos los calentamos: el de la bolsa sumergiendo esta en agua caliente y el de la fuente en el horno. Ni el agua, ni la temperatura del horno, según el caso, deben superar los 60º. Se trata de calentarlos despacio y con tiempo de forma que el calor llegue al centro de cada solomillo.
Una vez calientes, los escurrimos y los ponemos en el plato, acompañándolos con la guarnición y la salsa que queramos (roquefort, pimienta, mostaza, etc.)
La baja cocción nos permite hacer con tiempo una cantidad grande de solomillos y luego darles el último punto un momento antes de sacarlos a la mesa. Con el método habitual, cuando son numerosas las personas que se sientan a la mesa, es probable que los primeros solomillos que se hayan hecho estén fríos al servirlos. Así, además, podemos estar más tiempo con nuestros invitados.

Canelones de chocolate



ingredientes
masa
40 g de cacao en polvo
250 ml de leche
2 huevos
100 g de harina
1 c.s. de azúcar glas
Una pizca de sal

relleno
40 g de nueces
40 g de avellana
50 g de mantequilla
100 g de chocolate negro
5 yemas
3 claras
125 g de azúcar avainillado
250 ml de nata
2 hojas de gelatina

salsa de moka
300 ml de leche
3 yemas
50 g de azúcar
1 sobre de nescafé

Chocolate blanco y negro para decorar.
Mantequilla para untar la sartén

elaboración
Ponemos los ingredientes de la masa en el vaso de la batidora, batimos y dejamos reposar durante media hora. En una sartén antiadherente que habremos untado con mantequilla, vamos haciendo las crepes, que apilaremos a un lado a la espera del montaje del plato.
Relleno: Montamos las claras. Montamos la nata, reservando un poco para desleír la gelatina. Troceamos los frutos secos. Derretimos el chocolate con la mantequilla. Batimos las yemas con el azúcar. Disolvemos la gelatina en un poco de nata caliente. Mezclamos todas las preparaciones con mucha suavidad y reservamos en la nevera para que enfríe.
Montamos la salsa de moka, batiendo los ingredientes al baño María. Hay que tener cuidado en retirar la salsa antes de que llegue a hervir, porque podría cortarse.
Para rellenar las crèpes las ponemos sobre una tabla, ponemos una porción generosa del relleno y enrollamos como si fuera un canelón. Cortamos los extremos.
Montaje, en la base del plato ponemos salsa de moka, encima el canelón y decoramos rallando sobre ellos chocolate blanco y negro.Imprimir

28 de noviembre de 2011

La Guía Michelin

Suele decirse que, en la guía Michelin, “son todos los que están, pero no están todos los que son”. Esta semana,a tiempo para las Navidades, ha salido la edición 2012 de la famosa Guía Roja y, para no faltar a la tradición, todos los críticos gastronómicos han echado de menos un montón de restaurantes entre los distinguidos con esa especie de oscars de la cocina que son las estrellas Michelin. Eso si, nadie suele discutir que los galardonados lo merezcan.
En Madrid, con miles de restaurantes, no hay ninguno que merezca tres estrellas para los anónimos inspectores de la guía y, sin embargo, debe ser la única gran capital en la que hay más locales con dos estrellas que con una. Y eso ocurre porque dos de los restaurantes que  ya tenían una, Diverxo y el Club Allard, han subido un escalón, mientras que La Broche ha salido de la lista por cierre. En Barcelona, se han quedado sólo con en un tres estrellas (Sant Pau, de Carme Ruscadella), aunque está en Sant Pol de mar, a 50 kilómetros de la capital catalana. El otro que las tenía, el Can Fabes, del desaparecido Santi Santamaría, ha sido degradado a dos. Como ha dicho alguien, Santamaría se ha llevado una estrella a donde quiera que esté. Así que, para comer en uno de esos templos de la gastronomía más excelsa hay que viajar a Sant Pol de Mar, a  San Sebastián, donde tienen para dar y tomar (Arzac, Berasategui y Subijana) o a Gerona, donde el  Celler de Can Roca sigue jugando en la primera división mundial de la gastronomía. Como dice la propia guía, un restaurante con tres estrellas Michelin, merece el viaje.
Mi bolsillo no me da, ni de lejos, para ser asidua de estos sitios, pero tengo que reconocer que alguna vez que otra me doy un homenaje y como en uno de ellos. En general , siempre he salido encantada. Un restaurante que ha merecido una estrella en la Guía Michelin tiene un nivel altísimo en la cocina, pero también en el servicio y en la decoración, que no suele ser lujosa, pero si exquisita. La cuenta está a tono, (con vino, suele acercarse a los 100 euros) pero os aseguro que no parece tan alta cuando se acaban de comer las cosas tan extraordinarias que sacan a la mesa. 
De Diverxo recuerdo la increíble sutileza de sus platos, siempre inspirados en la cocida asiática. La sopa fría de coco verde y macadamia  que abría el menú degustación era increíble y ninguno de los platos que siguieron bajaba de nivel. En Coque, una estrella Michelin en Humanes, el menú degustación no se acaba nunca, pero tampoco quieres que llegue el fin, Las infinitas elaboraciones y combinaciones con las verduras de Rodrigo de la Calle, en Aranjuez, (lo llaman gastrobotánica) sólo tienen igual en el vecino, Casa José, que, sin hacer ruido,  defiende su estrella Michelin desde hace casi 20 años. Y todavía recuerdo cómo salí deslumbrada del Atrio de Cáceres donde cené hace ya demasiados años. O de Casa Marcelo, donde consiguen que parezca que los platos que sacan a la mesa no han sido cocinados, a pesar de que ves cómo lo hacen porque la cocina está en el centro del local.
Yo os aconsejo que, si no lo habéis hecho, probéis algúna vez. Pedid el menú degustación y seguro que encontráis más de un motivo para salir felices. ¡Ojo! deben abstenerse los que creen que un bufé libre donde, por pocos euros,  puedes comer hasta reventar es el no va más de la gastronomía. No lo recomiendo tampoco a los que creen que la pista infalible es que se vean muchos camiones a la puerta, como en esos restaurantes de carretera. Eso es otra cosa. 
Por si os animáis, esta es la lista de restaurantes con estrella Michelin en la Comunidad de Madrid y sus alrededores:
Dos estrellas:  Santceloni, La terraza del Casino, Sergi Arola Gastro, Ramon FreixaMadrid, Diverxo, Club Allard.
Una estrella: Zalacaín, Kabuki Wellington, Kabuki, Coque (Humanes  de Madrid), Casa José (Aranjuez) Rodrigo de la Calle (Aranjuez).

Guía Metrópoli

También ha salido estos días La Guía Metrópoli-Comer y beber en Madrid 2012. Es una guía muy amplia, casi exhaustiva, que abarca muchos campos relacionados con la comida y la bebida, pero, quizá por ello, puede que sea un poco menos rigurosa que otras en sus valoraciones.
Además de restaurantes, en la Guía Metrópoli se puede encontrar una selección bastante acertada de bares de tapas, vinotecas, tabernas, tiendas gourmet , etc. Con un índice de materias tan amplio es fácil que se quede fuera alguna dirección interesante, pero cabe decir lo que señalaba a propósito de la guía Michelin: que aunque no esté todas los que son, si son todas los que están.
En general, Metrópoli coincide en destacar los restaurantes a los que Michelin da estrellas, pero  además valora otros que no aparecen en la guía francesa. Es el caso de Piñera, Viridiana, La Manduca de Azagra o Viavélez, por citar algunos.
Un aspecto muy útil de esta guía es su índice temático, en el que puedes encontrar, por ejemplo, los mejores sitios para tomar tortilla de patatas, fabada o croquetas. O dónde se puede comer tumbado o echar una partida de cartas después del café (Hay algunos sitios ilustres que lo permiten)
En definitiva, una guía amplia y de gran utilidad en la que se pueden encontrar direcciones de lo más diverso, siempre relacionadas con el buen comer y beber. Su precio no es muy alto: 11,90 euros.

22 de noviembre de 2011

Cucharita de foie y kikos

 ESPECIAL NAVIDAD I APERITIVOS 



ingredientes
Micuit
Kikos
Vinagre de Módena

elaboración
En una sartén reducimos el vinagre y lo dejamos enfriar. Trituramos los kikos.
En una cucharadita de degustación, ponemos un trozo de micuit, encima los kikos triturados y un cordón de la reducción de vinagre.
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Patatitas con confit


ingredientes
1 muslo de pato en confit
12 patatas pequeñitas
Laurel y sal

elaboración
Vaciamos las patatas y las rellenamos con confit, picado. Las ponemos en la vaporera, en la que habremos puesto debajo agua con laurel y sal. También podríamos cocer la patata, vaciarla con un sacabolas y después rellenarla con el confit de pato.
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Tartaletas de puerro y morcilla

ingredientes
Puerro
Morcilla
Aceite
Pan de molde

elaboración
Estiramos el pan con el rodillo. Podemos añadirle especias (orégano, tomillo, pimienta, tomate seco, aceitunas negras…) de forma que queden incrustadas al pasar el rodillo por encima del pan.
Forramos la tartaleta con el pan estirado y horneamos a 190º hasta que coge un poco de color. (Conviene poner algún peso sobre el pan, con unos pocos garbanzos, por ejemplo, para que se quede bien en el fondo) Rehogamos el puerro en aceite, añadimos la morcilla desmenuzada y con esta fritada rellenamos las tartaletas a las que, lógicamente habremos quitado el peso si se lo hubiéramos puesto.
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Cucuruchos de marisco

ingredientes
Hojas de brik
Marisco cocido
Mayonesa
Lechuga

preparación
Partimos la hoja de brik por la mitad, la enrollamos como un cucurucho y envolvemos con ella un cono de acero para que mantenga la forma mientras horneamos a 170º durante unos 15 minutos. Cuando enfríe, rellenamos con el marisco, la mayonesa y la lechuga.
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Bombones de roquefort y nueces

















ingredientes
150 g de roquefort
50 g de mantequilla
Unas gotas de whisky
50 g de nueces picadas

elaboración
Aplastamos el roquefort con la mantequilla y el whisky. Hacemos unas bolitas que pasamos por las nueces picadas. Enfriamos.
Podemos poner cada bolita con un palo a modo de chupa chups. 
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Tostaditas de chistorra

ingredientes
1 barra de pan
Chistorra

elaboración
Desmenuzamos la chistorra y cortamos el pan en rebanaditas. Colocamos la chistorra sobre el pan (podríamos poner también un poco de queso Idiazabal). Horneamos a 180º hasta que vemos que están tostadas.
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Milhojas de philo y kataifi

ingredientes
Pasta philo
Kataifi
Berenjena

elaboración
Se ponen dos hojas untadas con aceite de girasol una encima de otra. Repetimos esta operación con otras dos hojas y sobre ellas ponemos el kataifi.
Freímos berenjena picada para el relleno.
Montamos la milhoja, de forma que quede philo abajo, encima el relleno y encima philo+kataifi.
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Jamón con crema de dátiles



 








ingredientes
Jamón en lonchas
Dátiles
Pan de molde
Un poco de aceite

elaboración
Cocemos los dátiles en agua y los trituramos. Untamos esta pasta en pan de molde y ponemos el jamón encima. Cerramos con otra rebanada de pan, haciendo un sándwich.
Cortamos en triángulos y los hacemos a la plancha con un poco de aceite.
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20 de noviembre de 2011

Guía para cocineros ecologistas

 

¿Se puede trabajar por el medio ambiente desde la cocina? No parece el sitio más indicado, pero, si seguís leyendo veréis que se pueden hacer muchas cosas.  Cada ingrediente del plato que cocinamos y después comemos ha dejado su huella ecológica o, más concretamente, su huella de carbono, ese CO2 que es el principal gas causante del efecto invernadero.
Para producir, por ejemplo, un kilo de zanahorias se habrá tenido que arar la tierra con un tractor que consume gasóleo, se habrá abonado con productos químicos, que suponen también un consumo de derivados del petróleo, después se tendrá que transportar a los centros de consumo y deberá ser cocinado, siempre con el gasto correspondiente de energía que, en muchos casos, se produce a partir del petróleo y, por tanto, contamina. Si, además, se nos vende, por ejemplo, como caldo de zanahoria, se habrá consumido más energía, lo que también habrá ocurrido para fabricar el envase, el brik, en el que luego se va a vender. Y lo mismo ocurre con todo lo que comemos: para producirlo casi siempre se contamina. Se calcula que la alimentación produce el 18% de las emisiones de gases de efecto invernadero Esas emisiones de CO2 se pueden medir con más o menos precisión para saber cuál es la huella ecológica de cada producto.
Algunos supermercados han empezado a etiquetar sus productos, no todos, indicando la huella de carbono que dejan. En Inglaterra lo hacen los supermercados de la cadena Tesco, la principal del país.
Si miráis la fotografía, podréis ver que para producir y poner en los estantes de sus tiendas una pinta (algo más de medio litro) de leche semidesnatada se han emitido a la atmósfera 800 gramos de CO2. Parece poca cosa, pero si multiplicamos estos 800 gramos por los miles de millones de litros de leche que se consumen cada día en el mundo nos sale una nube negra gigantesca. Y eso ocurre con todos los alimentos. Por ello, si cada uno intentáramos consumir lo que menos contamina, el paso sería grande.
En España, como en casi todas partes, todavía no se han popularizado estas etiquetas que señalan la huella de carbono, (algo se empieza a hacer en Andalucía) pero si hay algunas pautas a la hora de elegir lo que comemos que nos permitirán consumir de forma más ecológica. Básicamente, deberíamos preferir los alimentos que se producen cerca a los que vienen de lejos (hay menos emisiones en el transporte); los productos frescos a los elaborados (la elaboración y conservación o refrigeración de los alimentos suponen emisiones de CO2); los menos empaquetados (el embalaje o empaquetado produce residuos no orgánicos, más difíciles de eliminar); los productos de temporada (si comemos melones en enero, o vienen de América o se producen en invernadero, en ambos casos hay más emisiones contaminantes). Y por supuesto, los productos procedentes de agricultura o ganadería ecológicas (en esto sí hay etiquetas) se obtienen con muchas menos emisiones: se calcula que la mitad.
Se podrían tener en cuenta muchas más cosas. Por ejemplo, que para producir una proteína de carne se consume 8 veces más energía que para una proteína de origen vegetal. O que no es lo mismo dónde  compramos. Si vamos al mercado del barrio seguro que podemos ir andando y por tanto contaminamos menos. Incluso hay un estudio muy curioso que señala que comprar en un hiper es más contaminante que hacerlo por internet, porque al hiper va cada uno en su coche particular mientras que el reparto de los pedidos de una gran superficie se hace en una sola furgoneta para muchos clientes.
Pero no hay que ser tan estrictos como para ir a la compra con una guía de la huella de carbono de cada alimento y una calculadora. Basta con que procuremos elegir alimentos frescos y de temporada, de zonas cercanas, consumir más cantidad de frutas, verduras y cereales que carnes y, en lo posible, que sean orgánicos ya que aseguran que se siguieron ciertas pautas de cultivo que cuidan el medio ambiente.
Por cierto, haciendo clic aquí, podréis calcular vuestra huella ecológica. No es muy científico, pero vale para hacerse una idea de hasta qué punto contribuimos al efecto invernadero.
Y aquí os podéis descargar un extraordinario documental "Food Inc." que denuncia como ciertas formas de producir y elaborar alimentos pueden resultar desastrosas para el medio ambiente.

15 de noviembre de 2011

Ibérico con puré de castañas

 














ingredientes
Jamón ibérico
Castañas cocidas en dulce

elaboración
Trituramos las castañas. Sobre tapitas de jamón ponemos la crema de castañas y cerramos, haciendo un pequeño paquete.
Colocamos los paquetes en una fuente al horno y gratinamos durante 2 minutos.
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Crema de grelos y castañas

 















ingredientes
250 g de castañas cocidas
800 g de grelos
1 litro de caldo de verduras

elaboración
Ponemos a hervir agua con sal, añadimos las hojas de los grelos, dejamos que vuelva a hervir, escurrimos y ponemos las hojas en agua con hielo.
Trituramos el caldo junto con los grelos y las castañas.
Servimos muy caliente.
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Jarrete con castañas


ingredientes
1 kg de morcillo (jarrete)
120 g de cebolla
100 g de puerros
150 g de zanahoria
3 dientes de ajo
½ litro de Ribeiro
Aceite, perejil, sal y pimienta
Castañas peladas y cocidas

elaboración
Maceramos el jarrete (al menos durante 8 horas) con todas las verduras picadas y el vino.
Doramos el jarrete en el aceite y le añadimos la maceración. Cocemos lentamente durante 3 horas o 40 minutos si lo hacemos con la olla exprés. Cuando esté tierno, añadimos las castañas y cocemos un par de minutos.
Pasamos la salsa por la batidora y decoramos con aceite de cebollino
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Mouse de castañas y chocolate


 














ingredientes
300 g de chocolate
6 huevos
150 g de azúcar
200 ml de nata
300 g de puré de castañas dulces
3 hojas de gelatina

elaboración
Batimos las yemas con el azúcar, incorporamos la nata con el chocolate, desleímos las hojas de gelatina remojadas en un poco de nata caliente y lo incorporamos junto con el puré de castañas dulce. Por último, mezclamos con claras batidas a punto de nieve. Rellenamos unos moldecitos o bien unas copas y enfriamos.
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14 de noviembre de 2011

Magosto
















Este año, la fecha del magosto ha sido especial: 11-11-11. Aunque puede celebrarse unos días antes o después, la fecha clave es el 11 de noviembre, día de San Martín. El magosto es la fiesta de la castaña. Se celebra en Galicia y comarcas limítrofes como el Bierzo leonés, el noroeste de Zamora o el poniente asturiano. En esas fechas, ya se ha terminado la cosecha de castañas y se celebra haciendo una gran hoguera y asándolas en ella. Como también son fechas de matanza (a todo cerdo le llega su San Martín) y el vino de la uva que se vendimió en septiembre ya está hecho, no puede ser mejor momento para reunirse a comer, beber, cantar y bailar.
Es una fiesta muy popular, casi de obligado cumplimiento. Antiguamente se decía que quien no asistía, corría el riesgo de perder la razón. En los pueblos se suele celebrar en los atrios de las iglesias o en las plazas. Antes, tenían lugar en un claro del monte, pero en Galicia conviene no tentar al fuego en medio del bosque. En el lugar elegido, se hace una gran hoguera, y sobre sus brasas se deposita una chapa agujerada donde se ponen a asar las castañas. Ojo, conviene hacer un corte en cada castaña, o en caso contrario estallan y se convierten en pequeños proyectiles.
Después los jóvenes saltan sobre el fuego y se tiznan las manos con los tizones ya apagados para ensuciar con ellas la cara del vecino.
La castaña ha tenido siempre una gran importancia en el noroeste español. Durante siglos las castañas constituyeron el alimento básico en estas zonas, hasta  que fueron sustituidas por el maíz y las patatas, traídas de América. De hecho, el relevo tardo en producirse.
No empezó hasta mediados del Siglo XIX, cuando la burguesía  pasó a considerar las castañas un alimento impropio de su categoría. Ahora sin embargo se considera distinguida una de las formas más exquisitas de elaboración y conservación: el Marrón Glacé, es decir la castaña confitada y glaseada.
Sin duda es un dulce extraordinario, pero no creo yo que compita con ventaja con las castañas asadas que, al llegar esta época del año, podemos comprar todavía en las calles de algunas ciudades. Cada vez son menos las castañeras y algún día terminarán desapareciendo por la aplicación estricta de una ordenanza municipal contra los humos, pero quién no tiene un ataque de nostalgia si, al volver una esquina, le llega ese olor a castaña asada humeante.
¡Deme un cucurucho, por favor, que además tengo las manos heladas!
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9 de noviembre de 2011

Morro en gabardina















ingredientes
1 morro de ternera
1 puerro
1 zanahoria
Laurel, sal y pimienta 

Para la gabardina
250 g de harina
1 sobre de levadura
100 ml de cerveza
1 chorrito de aceite
3 yemas
3 claras a punto de nieve 

Aceite para freír
Palos de brocheta

elaboración
Ponemos a hervir el agua con un poco de sal y cuando esté hirviendo fuerte añadimos el morro. Dejamos que vuelva a hervir y, cuando esto suceda, apartamos el morro y lo refrescamos con agua fría.
Lo partimos en trocitos pequeños y lo ponemos en una olla a presión junto con las verduras, el laurel, la sal y la pimienta, todo cubierto de agua. Cocemos entre 20 y 30 minutos, hasta que esté tierno, y escurrimos.
Mezclamos los ingredientes de la gabardina, .dejando las claras para el final. Pinchamos cada trocito de morro en un palito de brocheta, dejándolo en la punta, lo pasamos por la masa de la gabardina y freímos.
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Dorada con limones confitados


ingredientes
1 dorada grande
Aceite
Sal
Comino (o Ras el Hanout)
2 o 3 limones confitados
Jengibre
1 calabacín
Cayena

elaboración
Entallamos[1] el pescado tres veces por cada lado. Majamos el comino con la sal y lo metemos en los cortes. Untamos bien el pescado con aceite por todos los lados y lo ponemos en el tajín. Cortamos los limones a trocitos y el jengibre en laminitas y los, ponemos encima de la dorada.
  Añadimos un poco de agua a la fuente para evitar que se reseque y horneamos a 200º unos 30 minutos (dependiendo del tamaño del pescado).
Con el pelaverduras, cortamos los calabacines en tiras finas, aliñamos con aceite, limón a cuadraditos y un poco de cayena.
Servimos el pescado sobres las tiras de calabacín. 



Limones confitados


ingredientes
Limones, a ser posible de piel fina
Sal gorda

elaboración
Hacemos cuatro cortes verticales en los limones, sin llegar a fondo, de forma que los cuartos resultantes queden unidos.
Rellenamos cada corte con
un cc de sal gorda y vamos depositando los limones en un tarro de cristal, procurando que queden prietos dentro del tarro. Cubrimos con agua templada y dejamos reposar cuatro semanas 

[1] Entallar: hacer cortes en el pescado o la carne para introducir rodajas de limón o de otras frutas o algún tipo de aderezo. Imprimir

Suspiros de Almanzor

















ingredientes
½ kg de nata
100 g de azúcar
400 g de galletas de coco
1 tableta de cobertura de chocolate

elaboración
Batimos la nata con el azúcar y cubrimos con ella cada galleta de coco, dándole forma abombada. Congelamos.
El un bol ponemos el chocolate en trocitos y los pasamos por el microondas medio minuto a la potencia máxima.
Batimos muy bien con una cuchara de madera y aclaramos con un poquito de leche o nata líquida.
Vertemos la cobertura de chocolate sobre las galletas de coco congeladas.
El chocolate se endurecerá inmediatamente al contacto con la nata muy fría. Es el momento de servir.
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8 de noviembre de 2011

Estado Puro




















He vuelto a Estado Puro, ese restaurante entre postmoderno y cañí, auspiciado por el gran Paco Roncero, que empieza a convertirse en franquicia en los bajos de los hoteles NH. De momento hay dos en Madrid, el original de la plaza de Neptuno, que muchos recordarán por su decoración rompedora a base de peinetas blancas, y el de la plaza del Ángel, en los bajos de un viejo palacio reconvertido en hotel.
Aparte de la llamativa decoración, que juguetea irónicamente con la imagen de la España más tópica, Estado Puro trata de dar las tapas de siempre con un toque especial de la mano de Roncero, uno de los pocos cocineros con dos estrellas Michelin de Madrid.
Estuve hace unos días en el Palacio de Tepa, el nuevo local de la plaza del Angel, aprovechando la oferta, a buen precio,  de un menú de 10 tapas, que resume un poco la idea del local.
Tortilla Siglo XXI
Para empezar, la famosa tortilla deconstruida, con patente Ferrán Adriá. Servida en vaso, no deja de ser una forma sorprendente y divertida de tomar la humilde y maravillosa tortilla. Eso si, no será del gusto de quienes quieren la tortilla cuajada y seca como suela de zapato.
 La Tortilla Siglo XXI, como la llama la carta, es una especie de declaración de principios: va usted a tomar las tapas de toda la vida, pero no lo parecerán a simple vista. 
Patatas bravas
Por ejemplo, las patatas bravas, son pequeñas patatas escalfadas y sin pelar, a las que se hace un hueco para poner  la salsa de tomate un poquito picante. Los espárragos en tempura se sirven en una falsa bolsa de papel, que resulta ser de porcelana. Las patatas ali-oli son  dados de patata coronados por un pegotito de la salsa y huevas de arenque.  Más fáciles de identificar son los buñuelos de bacalao, las croquetas de cocido o el tigre, que se sirve como una albóndiga sobre la concha del mejillón. La ensaladilla rusa no aparece en plato sino en un tazón, porque la mayonesa, además de abundante, es bastante líquida.
Croquetas
Como era un menú cerrado no pudimos probar algunas de las tapas más llamativas de Estado Puro como el bocadillo de chorizo (unas lonchas de embutido entre dos galletas de pan crujiente) o los mejillones en escabeche, que se presentan en lata de conserva, como si se acabasen de comprar en el supermercado, cuando en realidad se han elaborado en la cocina.
Como era un menú cerrado, sí se incluían dos postres: tiramisú, también deconstruido y una Crema Brulée al orujo, realmente buenos.
De las tapas yo destacaría la tortilla y la ensaladilla con regañá. Las demás, aunque estaban bien elaboradas, tenían mejor presentación que punto. Un bar de este nivel no debería permitirse sacar a la mesa tapas que no estén recién fritas. Las nuestras salieron frías en algunos casos y eso que seguimos al pie de la letra la definición de tapa que hizo un guiri: cantidad de alimento que puede comer un español  en el tiempo que es capaz de estar sin hablar. Nosotros dejábamos de hablar cada vez que llegaba la tapa, pero, aun así las tomamos frías.
Roncero me parece un cocinero muy interesante, como interesante es la idea de hacer un lugar para las tapas de toda la vida en la cocina más moderna, pero molestan estos fallos que nunca tendrían esos bares de tapas tradicionales que, por el cuidado con que hacen las cosas, han  acabado siendo una referencia en cada barrio o en cada ciudad.
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2 de noviembre de 2011

Cocina japonesa de andar por casa

Sushi
(arroz con gusto)
















ingredientes
arroz
para el vinagre 
200 ml de vinagre de arroz
3 c.c. de azúcar
1/2 c.c. de sal

elaboración
Cocinar el arroz
Cubrimos el arroz con agua y, con la mano, removemos con delicadeza para que vaya soltando el almidón (importa remover con movimientos suaves para evitar que se rompan los granos). Iremos cambiando el agua hasta que esté limpia (como mínimo 7 u 8 veces).
Una vez limpio el arroz, lo escurrimos y lo ponemos de nuevo en agua en una cazuela que tenga tapa (para ½ kg de arroz se requiere unos 600 ml de agua). Tapamos y cocemos durante 10 minutos a fuego fuerte y después bajamos la intensidad del fuego y seguimos cociendo unos 5 minutos, siempre tapado. Finalmente dejamos reposar otros cinco minutos.
Si el envase del arroz tiene instrucciones específicas del fabricante, lo mejor es seguirlas.
Vertemos el arroz en una bandeja, añadimos el vinagre preparado[1] en el centro (para ½ kg de arroz se requieren 135 ml de vinagre). Mezclamos con una cuchara de madera para que el vinagre llegue a todo el arroz, que enfriamos inmediatamente con un ventilador o un abanico. Tapamos el arroz con un paño húmedo y ya está listo (no debe ponerse nunca en la nevera).

Las piezas de sushi pueden ser de varios tipos:
-Maki
-Temaki
-Nigiri
-Uramaki


El sushi se suele acompañar con salsa de soja, wasabi, nabo rallado y gari (jengibre en vinagre).


[1] El vinagre preparado para el sushi lo venden ya así. Si queremos hacerlo en casa necesitaremos 200 ml de vinagre de arroz, 3 c.c. de azúcar y media cucharadita de sal que disolveremos todo en caliente.
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Maki


La palabra maki significa rollo o cinta en japonés. Se trata de un rulo de arroz rodeado por alga nori, que se rellena con verduras o pescado. Se llamará futomaki, si el rulo es grueso (futo en japonés significa grueso) o hosomaki, si el rulo es delgado (hoso=delgado) 

ingredientes
Alga nori
Aguacate
Pepino
Atún
Salmón
Palitos de cangrejo

elaboración
Ponemos una hoja de alga nori (para el futomaki) o media (para el hosomaki) en la esterilla de bambu (con la parte lisa para abajo). Con las manos húmedas vamos cogiendo pequeñas porciones de arroz y extendiéndolo sobre el alga, dejando un borde de dos centímetros en el lado superior. Con la punta del dedo, colocamos el relleno y un poco de wasabi en toda la longitud, a unos 3 centímetros del borde más cercano a nosotros.
Sirviéndonos de la esterilla, empezamos a enrollar la hoja de nori alrededor del arroz, ejerciendo presión con los dedos para obtener un cilindro lo más perfecto posible. Retiramos la esterilla y cortamos el rollo en 6 u 8 trozos. Despues de hacer cada corte limpiaremos la hoja del cuchillo con un paño húmedo.

Nigiri 
Montoncito de arroz prensado con la mano sobre el que se coloca una lonchita de pescado. 
Con las manos húmedas hacemos una bolita alargada, bien prensada. Con el dedo,
ponemos sobre ella un poquito de wasabi y, encima, un filetito de pescado.

Temaki 
Cono de alga relleno de arroz y otros ingredientes. 
Cortamos el alga en cuatro cuartos. Sobre cada cuarto ponemos una bolita de arroz y, verduras (pepino, aguacate, cebolleta y pescado (salmón, gambas…). Cerramos haciendo un cucurucho.

Uramaki (California rolls)
Maki del revés (el arroz va por fuera y el alga nori por dentro con el resto de los ingredientes). 
Se corta la hoja de nori en dos partes iguales, cuidando de que el corte sea paralelo a las fibras. Se pone sobre una esterilla forrada de papel film. Se rellena toda la superficie del alga con arroz (siempre con las manos humedecidas). Se rocía con semillas de sésamo y se da la vuelta al alga, que quedará encima del arroz. Sobre el alga nori extendemos el relleno y el wasabi en sentido longitudinal a unos 3 centímetros del borde. Se enrolla ayudándonos con la esterilla y se corta el cilindro resultante en seis rodajas iguales.
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Tempura

ingredientes
Harina de tempura
Verduras (pimiento, calabacín, berenjena, espárragos, setas…)
Aceite

Para la salsa
200 ml de salsa de soja
1 c.s. de hondashi, 1 c.c. de azúcar
1 litro de agua


elaboración
Pasar las verduras por harina.
Mezclar la harina de tempura con agua helada, siguiendo las instrucciones del fabricante. Pasar las verduras por la masa y freír en aceite de girasol. Acompañar con una salsa que realizamos calentando y mezclando todos los ingredientes
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Sopa de miso

                                                                          
ingredientes
Pasta miso
Hondashi
Tofu
Wakame
Cebolleta

Para un tazón de agua:
1/2 c.s. de miso, 1 c.c. de azúcar
1 c.c. de hondashi


elaboración
Ponemos a calentar el agua, le añadimos el miso, el azúcar y el hondashi. Cuando el caldo está caliente, le añadimos tofu cortado a cuadraditos, alga wakame hidratada y un picado menudo de lo verde de la cebolleta, según nuestro gusto.
Los japoneses no toman la sopa como entrante, sino a lo largo de la comida.
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Copa de atún y aguacate 

ingredientes
400 g de arroz
250 g de atún fresco
1 aguacate
El zumo de medio limón
Cilantro
1 cucharadita de salsa de soja
2 cucharadas soperas de semillas de sésamo blanco

elaboración
Cortamos el atún en pequeños dados y lo mezclamos con la salsa de soja.
Cortamos también en dados el aguacate al que, previamente, habremos extraído el hueso. Espolvoreamos con un poco de cilantro muy picado y lo regamos con el zumo de limón.
Mezclamos el arroz con el sésamo blanco.
Ponemos una capa de arroz de 1 ½ cm en el fondo de un vaso. Encima una capa de aguacate y finalmente, otra de atún
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31 de octubre de 2011

Nipomanía gastronómica

















Hace quince o veinte años era casi imposible encontrar un restaurante japonés en Madrid. La única representación de las cocinas orientales eran los restaurantes chinos de medio pelo, con su recargada decoración de dragones, farolillos, fuentecitas de piedra artificial y demás parafernalia lacada en rojo y oro. Pero, desde hace unos años, han aparecido restaurantes “japo” por todas partes y quien más y quien menos se ha convertido en un experto en la vieja y exquisita cocina nipona. Sushi, miso, tataki, sashimi, washabi, shiitake o sake son palabras habituales en el léxico de algunos gastrónomos, aunque muy pocos sepan manejar los palillos con soltura o que la sopa no es el primer plato en un menú japonés.
Hay cantidad y calidad, porque las cosas han llegado a un refinamiento tal que en Madrid tenemos un japonés con una estrella Michelín. Y lo más notable es que el cocinero se llama Ricardo Sanz. Vamos, que es de aquí.
Hablamos del restaurante Kabuki. Sin duda, es el mejor pero no el único. Miyama, Aki, Donzoko, Ginza, Janatomo, 99 Sushi Bar, Txa-tei, al parecer, el preferido de los diplomáticos de la embajada de Japón, o el glamouroso y caro, Nikkei 225, que fusiona Perú y Japón en sus cocinas son algunos de los más destacados. La lista podría ser mucho más larga: una web especializada cita 92 restaurantes japoneses sólo en Madrid y sus alrededores y 145 en Barcelona y su entorno. No está claro que todos los que se llaman japoneses lo sean. Hay mucho restaurante chino disfrazado de nipón para aprovechar el tirón de lo japonés. Roger Ortuño, un publicista catalán, apasionado por el tema, ha elaborado un decálogo para desenmascararlos. Parece que lo primero es descartar los decorados con dragones rojos y farolitos. El decálogo se encuentra en una web muy completa que se llama comer japonés.
En esta nipomanía gastronómica no faltan los cursos de cocina especializados, ni, por supuesto, las tiendas de alimentos japoneses. En Madrid destacan Tokio-ya, La tienda de Miya (en el Mercado de Chamartín) o el almacén mayorista Cominport, dos enormes naves junto a la autovía de Andalucía en las que hay de todo y venden también “al por menor”, aunque, a veces, hay que comprar cantidades mayores de las que se necesitan. Como alternativa pueden valer las tiendas de alimentos chino u orientales en general como las de la calle General Margallo, la del aparcamiento de la plaza de España o la que hay en Leganitos 33. Ya hablamos de ellas hace tiempo y si hacéis clic aquí, podéis encontrar datos más concretos.
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30 de octubre de 2011

Madrid Restaurant Week


Vuelve la Madrid Restaurant Week, la semana de los restaurantes de Madrid. Ya sabéis, medio centenar de restaurantes, algunos bastante buenos, ofrecen menús a 25 euros, de los cuales uno de entrega ONG’s. No suelen incluir los platos estrellas de sus cartas, que, a precios "normales", pueden elevar la cuenta por encima de los 100 euros por persona, pero si componen menús interesantes y además permiten acercarse a restaurantes de un nivel al que no accedemos a diario. Haciendo clic aquí veréis ver la lista de los restaurantes que participan, y aquí os podéis descargar en PDF los menúslos menús que ofrecen.  A priori, e independientemente del menú, hay algunos muy interesantes como Alboroque, Arce, Balzac, Bistró Madrigal, Dassa Bassa, East 47, El Chaflán, Europa Decó o Gala. Incluso se puede ir  al Real Café del Bernabeu, aunque supongo que no será apto para atléticos y culés. Aquí queda dicho, por si le apetece a alguien. 
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26 de octubre de 2011

Mejillones rellenos de langostinos


ingredientes
Mejillones
Langostinos (tantas unidades como mejillones)
Cuerda fina (bramante)

elaboración
Limpiamos los mejillones y pelamos los langostinos crudos. Abrimos los mejillones, introduciendo una puntilla entre las dos valvas y recorriendo
Los mejillones atados
con ella el perímetro del mejillón hasta llegar al ligamento que hace de bisagra entre las dos conchas. Ponemos un langostino pelado en cada mejillón, cerramos las conchas y las atamos para evitar que se abran y  hervimos en agua salada.
Antes de servir cortamos las cuerdas para evitar que los comensales de manchen los dedos desatándolos.
Podemos acompañarlos con una vinagreta, con limón o con salsa picante.


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Escalopes de ternera con almendras

ingredientes
4 filetes finos de ternera
50 g de mantequilla
100 g de almendras fileteadas
100 ml de nata
1 cebolla
Sal y pimienta

elaboración
Sazonamos los filetes y los freímos por ambos lados en la mantequilla.
En otra sartén, rehogamos la cebolla y las almendras.
Añadimos la nata, sal y pimienta, vertemos sobre la carne y servimos inmediatamente.

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Torta di riso

ingredientes
Para el arroz con leche
80 g de arroz
120 g de azúcar
600 ml de leche
Canela y cáscara de limón
Para la torta
4 huevos
2 c.s. de azúcar
Para la nata
½ litro de nata
2 c.s. de azúcar glas
Canela en polvo

elaboración
Ponemos los ingredientes del arroz con leche en la olla a presión y cocemos lentamente durante 20 minutos.
Batimos los huevos con el azúcar y añadimos el arroz con leche triturado.
Ponemos la mezcla en un molde de horno y cocemos al baño María suave unos 20 minutos.
Montamos nata con azúcar y canela para acompañar nuestro postre.
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25 de octubre de 2011

¿Alcachofas o alcauciles?

En el mercado:
-Siguiente
 -Buenos días. Deme un kilo de alcauciles.
-¿Alcauciles? Los siento, pero no tenemos.
-¿Qué no tienen?
-Que no, señor, que no tenemos.
Los estaba viendo con sus propios ojos, pero el frutero insistía en que no tenía. La mujer pensó que trataba de burlarse de ella y prefirió marcharse sin insistir. Recién casada, acababa de llegar a Madrid desde Sevilla, donde había vivido toda su vida, y nadie le había advertido de que en la capital y en la mayor parte de España se llama alcachofas a lo que, junto al Guadalquivir, tiene un nombre que rezuma sabor árabe: alcauciles.
No es el único alimento con nombre distinto en Andalucía. Hay bastantes más y casi todos con reminiscencias árabes. En algunas zonas de esa comunidad se llama alboronía a lo que casi todos llamamos pisto manchego; y, a los albaricoques, damascos, con un nombre que suena a califatos.
En tierras de Jaén no os confundáis si os invitan a un guiso de choto. No os tendréis que comer un ternero. Un choto es un cordero.
Son muchos los alimentos que tienen nombres diferentes según las zonas. Citando de memoria, me acuerdo las arvejas o alvejas, que no son otra cosa que guisantes. Los melocotones se llaman duraznos en algunos sitios, los pomelos, toronjas y las ciruelas, prunas.
En Cantabria los calamares son rabas y los boquerones, bocartes; en el País Vasco, se dice vainas a las judías verdes; en Canarias, piden beterrada cuando quieren remolacha y un castizo madrileño llamaría gabrieles a los humildes garbanzos, base de su cocido.
Quizá la palma en lo que se refiere a variedad de nombres se la llevan las judías, que en sus distintas clases pueden llamarse fabes, chícharos, pochas o habichuelas como dicen los andaluces.
No entro en americanismos, porque la lista sería infinita. Me ha llamado la atención que, en Argentina, llaman savora a la mostaza. Savora, en realidad, es la marca más popular de mostaza: es como cuando aquí decimos un “danone” para pedir un yogur. También en ese país el requesón se llama ricota, seguro que por influencia de los inmigrantes italianos.
El ají (pimiento) es ingrediente clave de la gastronomía peruana. Es famoso el ají de gallina. Lo más curioso es que, en esas tierras andinas, se dice que alguien “se ha hecho un ají” a quien se ruboriza, es decir, a quien se pone “colorao como un pimiento”.
Y luego está el melón de agua. Lo leí en una novela inglesa y pensé que era una traducción excesivamente literal del nombre inglés de la sandía (wáter melón que literalmente se traduciría como melón de agua) Pues no era así. El diccionario de la Real Academia incluye melón de agua entre los nombres de la sandía.
Seguro que se os ocurren muchas más palabras. Nos las podéis contar en “comentarios”
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¿Cómo publicar en "comentarios"?

Parece que alguien tiene dificultades para hacer comentarios en el blog. Es muy fácil. Debajo de cada entrada, en un recuadrito ligeramente coloreado, se lee la palabra comentario. Si hacéis clic en ella, se abre un recuadro en el que, arriba a la derecha, se puede leer: “hacer un comentario”. En el recuadro que hay debajo podéis escribir lo que queráis.
Después, hay que firmar.
Bajo el recuadro en el que habéis escrito se lee “elegir una identidad” y ofrece varias opciones. Podéis elegir nombre/URL y escribir vuestro nombre, o anónimo.
Si queréis ver cómo va a quedar, hacéis clic en “vista previa”.
Finalmente, clic en “publicar comentario” y ya está.
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21 de octubre de 2011

Pequeño glosario de cocina japonesa

Futo: grueso
Maki: enrollado 
Niguiri: apretar la bola
Dashi: mezcla de algas kombu y bonito desecado
Gari: gengibre picado, marinado en vinagre
Nori: Alga comestible que se machaca y se aplasta para formar hojas
Shitate: seta (a menudo deshidratada)
Mirin: vino de arroz parecido al saque pero con menos contenido alcohólico
Shiso: hoja de una planta de la familia de la menta con un perfume característico
Shoyu: salsa de soja y trigo fermentado
Wasabi: rábano picante rallado. Es antiséptico
Miso: pasta de soja
Tataki: (apilado) forma de preparar el pescado o la carne, que tras marinarlos en vinagre y jengibre, se filetea y se pasan muy brevemente por una sarténMakisu: esterilla
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19 de octubre de 2011

Nigiri

Montoncito de arroz prensado con la mano sobre el que se coloca una lonchita de pescado.
Con las manos húmedas hacemos una bolita alargada, bien prensada. Con el dedo,
ponemos sobre ella un poquito de wasabi y, encima, un filetito de pescado.

Temaki
Cono de alga relleno de arroz y otros ingredientes.
Cortamos el alga en cuatro cuartos. Sobre cada cuarto ponemos una bolita de arroz y, verduras (pepino, aguacate, cebolleta y pescado (salmón, gambas…). Cerramos haciendo un cucurucho.

Uramaki (California rolls)
Maki del revés (el arroz va por fuera y el alga nori por dentro con el resto de los ingredientes).
Se corta la hoja de nori en dos partes iguales, cuidando de que el corte sea paralelo a las fibras. Se pone sobre una esterilla forrada de papel film. Se rellena toda la superficie del alga con arroz (siempre con las manos humedecidas). Se rocía con semillas de sésamo y se da la vuelta al alga, que quedará encima del arroz. Sobre el alga nori extendemos el relleno y el wasabi en sentido logitudinal a unos 3 centímetros del borde. Se enrolla ayudándonos con la esterilla y se corta el cilindro resultante en seis rodajas iguales.
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Katletis de patata con salsa de champiñón


ingredientes
Katletis
4 Patatas
1 huevo
1 cebolla
Harina
Aceite para freír

Salsa
¾ kg de champiñones
1 chorrito de aceite
1 c.s. de maicena
1 cebolla

elaboración
Se pelan las patatas, se cortan a trozos y se cuecen. Cuando estén cocidas, las aplastamos con un tenedor y añadimos la cebolla, también muy picadita. Echamos el huevo, mezclamos un poco y hacemos unas bolas que espolvoreamos con harina, aplastamos hasta que tomen forma de filetes rusos un poco gruesos y freímos.
Salsa
Cocemos los champiñones enteros en agua con un poco de aceite y sal. Los escurrimos, reservando parte del agua de cocerlos, y los cortamos a cuartos .Rehogamos la cebolla y, cuando esté doradita, añadimos los champiñones y salteamos.
Desleímos la maicena en un vasito del agua de cocer los champiñones que hemos reservado, la añadimos al sofrito y dejamos que cueza todo junto hasta que la salsa espese un poco.
Servimos los katletis junto a los champiñones.Imprimir

Lenguado a la florentina

 ingredientes
4 filetes de lenguado
1 zanahoria
1 patata
1 puerro
Perejil
½ kg de espinacas
½ l de leche
2 c.s. de harina
100 ml de aceite
Queso para gratinar

elaboración
En una sartén amplia, ponemos agua, la zanahoria, las patatas, torneadas, el puerro, el perejil y la sal. Ponemos a hervir y, cuando las verduras estén cocidas, añadimos el pescado. Esperamos a que vuelva a hervir y retiramos del fuego. Escurrimos el pescado y lo ponemos en una bandeja de horno.
Hacemos una bechamel con la leche y la harina y le añadimos las espinacas bien cocidas o salteadas.
Cubrimos el pescado con las espinacas con bechamel y el queso. Gratinamos y servimos con las verduras torneadas
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Regalito de bizcocho

















ingredientes
4 huevos
4 c.s. de azúcar
4 c.s. de harina
1 sobre de levadura

Para añadir a cada tarro
-perlas de chocolate
-nueces
-juliana de cítricos
-avellanas
-canela
-pasas

6 tarros de mermelada vacíos (son más prácticos los que tienen forma de vaso, como los de la marca Bonne mama)

elaboración
Batimos las yemas con el azúcar, añadimos la harina con la levadura y, por último, las claras a punto de nieve.
Repartimos la masa en los tarros, previamente esterilizados y engrasados, llenándolos hasta tres cuartos.
En cada tarro añadimos bien nueces, bien las perlas de chocolate, las avellanas, etc.
De forma que cada bizcocho sea diferente.
Horneamos a 180º durante unos 10 minutos (Los tarros deben estar sin tapar).
Es posible que, al crecer, la masa rebose los bordes del tarro. Si eso ocurre, cortaremos el exceso cuando los saquemos del horno. Después cerraremos los tarros. Este bizcocho en conserva dura 3 meses.
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13 de octubre de 2011

¿Orden en la cocina?

Una cocina desordenada no es un espectáculo atractivo, ni es práctica. Pero ¿qué ocurriría si llevamos la manía del orden hasta el extremo?
Ursus Wehrli es un artista al que le gusta jugar con los efectos de un orden excesivo. El resultado es muy gracioso.
Por ejemplo, esto es una sopa de letras antes y después de pasar por las manos de Wehrli
Foto 1: Plato con una sopa de letras. Foto 2: La misma sopa con las letras ordenadas alfabéticamente.

Y esto una macedonia antes y despuérs de ser colocada en perfecta formación por el señor Wehrli.
Foto 1: Ensalada de fruta. Foto 2: Los condimentos de la ensalada separados y ordenados.
Wehrli no se queda ahí. En su web podéis ver otros ejemplos de su arte.
Y aquí otra de sus bromas en forma de conferencia.

5 de octubre de 2011

Quiche de cebolletas, pasas y queso de cabra


ingredientes
250 gr de hojaldre
Para el relleno
25 gr de mantequilla
1 manojo de cebolletas
1 huevo
200 g de nata
300 gr de queso de cabra (fresco)

elaboración
Rehogar con mantequilla las cebolletas troceadas hasta que tomen color. Mezclar con las pasas. Batir el huevo, mezclar con la nata y sazonar.
Sobre la tartaleta de hojaldre se pone la mezcla de las cebolletas y las pasas y se vierte encima la nata con el huevo batido. Hornear a 180º durante 30 minutos. Sacar del horno, cubrir con el queso troceado y gratinar..
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Nidos de bacalao



ingredientes
2 patatas grandes
2 cebollas
400 g de bacalao
8 huevos de codorniz
Perejil
Aceitunas negras
Aceite para freír
(cantidades para ocho nidos)

elaboración
Se cortan las patatas en juliana fina, a ser posible con una mandolina. Se ponen en agua fría, que vamos cambiando hasta que salga limpia. Se envuelven con un trapo y se aprieta para que escurran bien todo el agua. Con un puñadito, rellenamos un molde de nido* y freímos hasta que tengamos los moldes deseados.
Desmenuzamos el bacalao desalado, rehogamos y reservamos.
Picamos la cebolla menudita y rehogamos también.
Freímos los huevos.
En cada nido colocamos cebolla, bacalao y huevo frito, espolvoreamos con perejil, y añadimos una aceituna negra.
Como se ve el nido de bacalao viene a ser otra forma de presentar el Bacalhau a Braz, que ya hicimos en otra ocasión.

* el molde del nido consiste en dos cazos de alambre del  mismo tamaño que encajan uno en el otro.

En uno de los cazos se ponen las patatas cortadas en juliana muy fina, como para patatas paja, formando con ellas un pequeño nido.
A continuación, se encaja sobre ellas el segundo cazo, presionando sobre las patatas, y se sumerje en abundante aceite.

Se conseguirá un nido como este, que después se rellena con el resto de los ingredientes, antes de servir.







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Pasteles de Belem (Pastéis de Belém)


ingredientes
Hojaldre
Mantequilla

Relleno:
250 ml de nata
15 g de harina
4 yemas
100 g de azúcar
Ralladura de limón


elaboración
Estiramos el hojaldre formando un rectángulo, lo pintamos con mantequilla y lo enrollamos (como enrollaríamos una alfombra) Dejamos reposar la masa en la nevera durante 12 horas.
Cortamos el cilindro de masa en rodajas de unos dos centímetros de grueso. Las colocamos en los moldes y las ajustamos al borde ayudándonos con los dedos pulgares que habremos mojado en agua. Debemos hacerlo de manera que quede un hueco para la crema.
Con los ingredientes del relleno hacemos una crema al baño maría y rellenamos los moldes.
Horneamos a 220º hasta que estén dorados.
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